6 may. 2012

¡Feliz día de la madre!


¡Hola otra vez! 

Tras una eternidad sin actualizar, os presento mi último proyecto. Esta vez, en forma de tutorial (¡mi primer tutorial!). Se trata de un collar que le he regalado a mi madre esta mañana por su día. ¡Le ha encantado y ya ha salido con él!
Bueno, es muy sencillo y aunque las fotos no son fantásticas, creo que se entenderá y sobre todo, puede animaros a hacer algo parecido.

¿Preparados? Vamos paso a paso.

PASO 1. REUNIR MATERIALES: fácil, ¿no? Coged los colores de fimo que queráis. En mi caso, he decidido utilizar azul marino y azul neutro (mezclado con un poco de blanco, para acentuar el degradado que haremos), pero podéis elegir los que más os gusten, incluso mezclas de muchos, o hacer un arco iris, tanto da.  

Además del fimo, necesitaréis una laminadora de pasta o un rollo acrílico para poder alisar las láminas (por comodidad, yo utilizo mi máquina), una cuchilla, una cadena normal y corriente, de la medida que os guste, y un alfiler. 

Algo que olvidé poner en esta fotografía (lo siento, es la primera vez que hago esto) es un trocito de hilo de nylon, o de pesca, de la medida apropiada, y pegamento de contacto. Servirá para enlazar las piezas.
 
Materiales para empezar

PASO 2. HACER LÁMINAS DE NUESTROS COLORES: coged los colores que hayáis elegido y, tras amasarlos un poquito con las manos para que cojan tono, se pasan por la laminadora. Hacedlo un par de veces o tres y doblando el trozo de manera que salgan como rectángulos. ¡NO ES NECESARIO QUE SEAN PERFECTOS! Luego se pueden recortar con la cuchilla si no os convence la forma.


Yo recomendaría ir primero a los colores más claros y luego a los más oscuros, reservando las láminas que vayan saliendo. De esa manera, evitaréis que posibles restos oscuros se peguen a los claros (es un rollo luego ir quitándolo con la cuchilla).

PASO 3. CORTAR LAS LÁMINAS: en diagonales, como en la foto. Es importante no hacer la diagonal de vértice a vértice porque si no, no tendríamos nunca el color puro con nuestro degradado.


PASO 4. PASAR POR LA MÁQUINA: aquí cuidado, hay que orientar nuestra lámina bicolor de manera que en un lado siempre haya un color y en el otro, otro color. Si no, acabarán mezclándose y no habrá degradado.

El degradado no sale ni a la primera ni a la segunda pasada, así que ¡paciencia! Yo he escogido las posiciones 1, 2 y 3 de la laminadora, según me apeteciera. Cuanto más fino, antes sale el degradado, pero en este caso no nos interesa que sea muy fino. Además, es más difícil de manejar.


¿Veis como va quedando? Se empiezan a entrever ya los colores del degradado.


A mí se me ha ido curvando un poco, como veis, pero no pasa nada. Cuando estéis contentos con cómo queda el degradado, tendréis algo parecido a un rectángulo. Si está abombado por el centro o irregular, podéis recortarlo con la cuchilla hasta que estéis satisfechos con el resultado.

Este es el mío.


PASO 5. ENROLLAR: como veis, he empezado a enrollar por uno de los extremos largos. La idea es hacer un rollo más o menos alargado en el que se vea bien el degradado que tanto nos ha costado hacer.

PASO 6. ¡REPETIR!: sí, lo siento, tendréis que hacer esto mismo DOS VECES. Así se conseguirán dos rollos iguales o muy parecidos. Si habéis usado mucho fimo, podéis cortar la lámina degradada en dos de izquierda a derecha, con el mismo resultado, pero yo hice dos tandas y tardé poco.

PASO 7. UNIR LOS ROLLOS: yo he decidido unirlos por el lado más claro, pero esto lo dejo a vuestra elección. Además, para alargar nuestro collar, he decidido poner en los extremos, claros y oscuros, más fimo del color inicial.


 PASO 8. A CORTAR: ahora cogemos nuestro cilindro y lo vamos rebanando poco a poco. La idea es hacer rodajas NO PERFECTAS (no os agobiéis si no son perfectamente redondas, esa es la gracia). Id poniendo las rodajitas en la superficie que vayáis a usar para el horneado. Yo utilizo un simple cristal de marco de fotos que tenía dando vueltas por casa.


Y así va quedando a medida que ponéis las rodajas. Es importante ponerlas en orden y acordaros de cómo va, porque a veces la transición es más rápida de lo que parece y puede confundir.


Este es el aspecto que tiene todo vuestro cilindro ya cortado.

PASO 9. AGUJEREAR: a continuación, coged la aguja del principio y haced agujeritos en tooooooodas las rodajas. Yo os recomiendo, antes de que os hartéis, apretar un poquito las rodajas sobre el cristal, la sea con la yema del dedo o con otra cosa, para pegarlas a la superficie y que al hacer el agujero no arrastréis el fimo. Terminaréis mucho antes.


Una vez están todas agujereadas (podéis ver el resultado mirándolo desde arriba, para aseguraros de que no os habéis saltado ninguna), se hornea según las instrucciones del fabricante: 110ºC durante media hora, y yo lo pongo en “modo ventilador”, si os ayuda.


PASO 10. HACER EL COLLAR: ¡bueno, pues ya está horneado! Ahora hay que seguir haciendo gala de paciencia y empezar a engarzar en el hilo de pesca al que me referí al principio todas nuestras cuentas, en orden. 


¿Veis como va quedando?


Aquí aparece casi casi acabado, falta la cadena.


PASO 11. UNIR NUESTRO COLLAR A LA CADENA: con unos nudos simples, ajustad lo que podáis vuestro collar a la cadena, y como consejo os diría que pusierais una gota de pegamento de contacto sobre ambos nudos. Así seguro que no se aflojan.


Este es el resultado. ¿Qué os parece? Es facilísimo y queda precioso puesto. Se parecen a los collares ibicencos de verano, y como dentro de poco llega…


Espero que os haya gustado. SI tenéis alguna duda, podéis dejar un comentario o un mensaje y muy gustosa os responderé en cuanto lo vea.

¡Un saludo!

SdC